La economía circular gana impulso, pero aún enfrenta retos estructurales.
Empresas y gobiernos aceleran la transición hacia modelos sostenibles, mientras persisten obstáculos en financiación, regulación y cambio de hábitos.
01.05.2026 - JAVIER PEÑARANDA PIQUERAS
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La economía circular se afianza como una alternativa al modelo tradicional, promoviendo la reducción de residuos, la reutilización de materiales y la prolongación de la vida útil de los productos. Su crecimiento reciente responde tanto a regulaciones más exigentes como a una mayor conciencia ambiental.
En Europa, las políticas públicas están impulsando este cambio mediante planes que fomentan el reciclaje, el ecodiseño y la innovación sostenible. Diversos sectores, como el textil o el tecnológico, comienzan a adoptar prácticas más circulares.
No obstante, persisten desafíos importantes, como la necesidad de inversión inicial, especialmente para pymes, y la falta de infraestructuras adecuadas para gestionar residuos de forma eficiente.
Además, el cambio de hábitos de consumo sigue siendo clave. Aunque hay avances, aún predomina el consumo de productos de corta duración, lo que ralentiza la transición hacia un modelo plenamente circular.


