LAS TRADICIONES EN LA REGIÓN DE MURCIA
FIESTAS CON ARRAIGO
19.05.2026 - NURIA IBÁÑEZ LÓPEZ
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En mi ciudad hay dos fiestas que parecen sacadas de un cuento antiguo: el Entierro de la Sardina y el Bando de la Huerta. Aunque son muy diferentes entre sí, ambas tienen algo en común: mantienen vivas las tradiciones y hacen que las personas recuerden quiénes son y de dónde vienen. Por eso pienso que quienes participan en estas fiestas son verdaderos guardianes de la tradición.
El Bando de la Huerta es una celebración llena de alegría, color y costumbres antiguas. Ese día, las calles de Murcia se llenan de personas vestidas con el traje típico huertano. Las mujeres llevan refajos bordados y delantales preciosos, mientras que los hombres usan camisas y chalecos de la época. Lo que más me gusta es cómo toda la ciudad parece viajar al pasado. Se reparten comidas tradicionales como morcillas, longanizas, paparajotes y zarangollos, y la música popular suena por todas partes. Es como si las raíces de Murcia despertaran durante unas horas para recordarles a todos la importancia de cuidar la cultura de la huerta.
Por otro lado, el Entierro de la Sardina es completamente distinto, pero igual de especial. Esta fiesta es mágica, divertida y un poco extravagante. Durante el desfile aparecen carrozas enormes, personajes disfrazados, dioses mitológicos y fuegos artificiales que iluminan el cielo. Aunque el nombre suena triste, en realidad es una celebración llena de felicidad. La sardina simboliza el final de algo viejo y el comienzo de algo nuevo. Cuando se quema, parece que también desaparecen las preocupaciones y empieza una etapa mejor.
Creo que estas fiestas son importantes porque unen a las familias y hacen que las nuevas generaciones aprendan las costumbres de sus antepasados. Muchas veces los jóvenes piensan más en la tecnología o en las redes sociales, y olvidan las tradiciones que han pasado de generación en generación. Sin embargo, fiestas como el Bando de la Huerta y el Entierro de la Sardina consiguen que todos vuelvan a sentirse orgullosos de Murcia.
En conclusión, estas celebraciones son mucho más que simples fiestas. Son recuerdos vivos de la historia y la identidad murciana. Gracias a las personas que las organizan y participan en ellas, las tradiciones siguen existiendo y no desaparecen con el tiempo. Por eso, yo creo que ellos son los auténticos guardianes de la tradición.


