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Las hormigueras

CEIP ALFONSO X EL SABIO

YECLA

REDACCIÓN: Patricia Muñoz Ortega, Nerea Fernández Ortega, Mencía Benerosos Zafrilla, Patricia Poza Martínez, María Marco Hernández, Amparo García Díaz

Producimos diferente

Producimos diferente

¿Cómo producimos?

11.05.2024 - las hormigueras

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3 comentarios

Un producto es todo aquello que está a disposición, es decir, en el mercado, para que cualquier usuario lo adquiera con la finalidad de satisfacer una necesidad o un deseo.

Antes, podíamos identificar con más facilidad la diferencia entre un producto y un servicio.

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Un producto era aquel objeto tangible que se consumía y un servicio era algo intangible que solo se percibía después de recibirlo.

Sin embargo, con la llegada de internet surgieron los infoproductos, que con la definición anterior pueden confundirse con un servicio.

Un infoproducto es un producto que se puede descargar y que está a disposición de cualquier consumidor que quiera disfrutar de él o utilizarlo.

Un servicio es algo preparado específicamente para el consumidor de acuerdo con lo que necesite. A medida que este servicio se entrega, va siendo percibido por el cliente, como por ejemplo la reparación de un objeto, clases de inglés o la habitación de un hotel.

En este post vamos a dejar un poco de lado los infoproductos y los servicios y enfocarnos en los productos físicos.

Tipos de productos y su clasificación

Los productos pueden clasificarse de tantas formas como criterios se utilicen. Desde el punto de vista del marketing es importante una clasificación que ayude a definir el tipo de promoción que se hará, el precio y el punto de venta.

La primera clasificación de productos podemos hacerla en dos grandes tipos: los productos para el consumidor final y los productos para las empresas. Estos, a su vez, se pueden dividir en otros subgrupos, como los veremos a continuación.

Productos para el consumidor final

Los productos destinados al consumidor final, ya sean para el uso personal o familiar, pueden dividirse de la siguiente forma:

Productos de conveniencia

Los productos de conveniencia son aquellos que el consumidor está acostumbrado a adquirir sin hacer mucho esfuerzo.

Generalmente tienen un precio estipulado por el mercado que no varía mucho entre los establecimientos que los comercializan.

En este grupo podemos citar productos como caramelos, galletas y lápices, ente muchos otros.

A su vez, los productos de conveniencia se subdividen en:

  • Productos de consumo básico: se compran regularmente, no pueden faltar y el punto de venta es bastante accesible.
  • Productos de impulso: son artículos que no forman parte de la lista de compras, por lo que su visibilidad en un punto de venta es fundamental.
  • Productos de urgencia: se adquieren en una emergencia, por lo que el precio de venta no es tan importante y, en cambio, el tiempo y lugar son fundamentales.

Productos de comparación

Estos productos exigen una preocupación mayor en la compra.

Son productos que no se adquieren con tanta frecuencia como los anteriores, por lo que antes de obtenerlos se hace una comparación de precios, duración y calidad.

Podemos citar dentro de este tipo de productos la ropa, los muebles y los electrodomésticos, por ejemplo.

Los productos de comparación también tienen una subdivisión:

  • Productos de comparación homogéneos: tienen el mismo tipo, tamaño y calidad y el precio es importante.
  • Productos de comparación heterogéneos: tienen características diferentes y la marca es importante.

Productos de especialidad

Los productos de especialidad tienen características que los hacen únicos. Puede ser la marca o alguna diferencia con los productos equivalentes de la competencia.

El consumidor hace un esfuerzo para conseguirlos, ya sea en cuestión de valor o buscándolos hasta encontrarlos.

Como ejemplo podemos citar los automóviles o los teléfonos móviles.

Productos no buscados

Los productos no buscados son aquellos que los consumidores no saben que existen o no se interesan por ellos por no considerarlos tan necesarios.

Para fomentar el consumo de estos productos es necesaria una buena campaña de publicidad.

Por ejemplo, podemos citar los seguros de vida o los detectores de humo. Además, dentro de esta categoría encontramos dos subtipos de productos:

  • Productos nuevos no buscados: son los que recién llegan al mercado y no se conoce su función.
  • Productos regularmente no buscados: son aquellos que no quieren ser consumidos porque no se consideran tan necesarios.

comentarios

1

Las hormigueras | 27-05-2024 22:32

Hola a todos. Somos las hormigueras. Damos las gracias a todas las personas que nos han apoyado en este concurso que tan importante ha sido para nosotras. Os podemos asegurar que ha sido una experiencia magnífica que se quedará grabada a fuego en nuestras vidas. Cómo en algunos comentarios habéis dicho, hemos aprendido y disfrutado mucho, y estamos enormemente agradecidas a todas las personas que nos han votado y comentado en esta experiencia tan gratificante para nosotras. Muchas gracias a todos.

2

Nilda | 25-05-2024 10:45

He aprendido mucho. Largo pero útil y bien redactado.

3

Zara | 25-05-2024 10:44

Muy bien documentado.

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