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REDACCIÓN: Javier Belmonte Sánchez, Zaira García Hernández, Alejandra López Monteagudo, Juan José Martínez Trillo

All aboard

Gráfico All aboard
Salvador Sobral junto con su hermana Luisa tras alzarse con la victoria del festival

Durante los últimos años Eurovisión se ha llenado de eslóganes como "celebra la diversidad", "únete a nosotros", "todos a bordo"... Pero, ¿realmente se ve posteriormente esta diversidad reflejada en el festival?

03.05.2018 - Javier Belmonte Sánchez

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Queda apenas una semana para que dé comienzo en la capital lusa la primera semifinal que inaugura el festival de la canción europea, más conocido como Eurovisión. El lema escogido para este año ha sigo "all aboard" que, traducido al castellano, sería algo así como "todos a bordo". Durante estos últimos años eurovisión ha intentado reflejar su carácter inclusivo, un hecho que admiro y para nada me parece mal. La cuestión reside en si realmente se ve esta integración y diversidad plasmada posteriormente en el festival.

Al fin y al cabo, se trata de un festival de canciones y cada país, en principio, se presenta con la intención de ganar y representar a sus ciudadanos. Por lo tanto, ¿no debería este reflejar la cultura musical europea?

 Pese a esto, en especial durante los últimos años, hemos podido ver como se sucedían una retahíla de canciones comerciales que lo mismo podían representar a Reino Unido que a la Antigua República Yugoslava de Macedonia. ¿Es este el festival que queremos? ¿Es esta la intención con la que nació?

Antes de ponernos a valorar la situación, considero que es necesario recordar un poco de historia. El festival comenzó allá por el año 1955. No sería hasta diez años después, en 1965, cuando por primera vez, Suecia, se presentó con una canción integra en inglés (Absent friend) Tras este hecho, la organización del festival implantó una nueva regla que exigía a los países participantes cantar en una de las lenguas oficiales. Posteriormente, tras números disputas y peticiones, en 1973 se abolió la norma. Sin embargo, tras las numerosas victorias que se dieron utilizando la lengua de Shakespeare, en 1977 se volvió a implantar la restricción. No sería hasta 1999 cuando, definitivamente, se cambiaría dicha normal, permitiendo a los países elegir el idioma en que quería presentar su canción.

Así llegamos a la situación que nos acontece a día de hoy. Tras la eliminación de la norma que restringía el uso del idioma, y de manera progresiva, hemos podido apreciar como cada año más y más países dejaban de cantar en su idioma para hacerlo en inglés. Entre sus principales motivos destacan el poder hacer frente de manera igualitaria al resto de candidaturas (argumento a través del cual ya dan por hecho que una canción por estar en inglés va a tener ventaja) o, simplemente, intentar que su mensaje se comprenda, logrando así mayor repercusión (dan por hecho que todos los espectadores del festival saben inglés). Toda esta situación la podéis ver reflejada en el gráfico que se adjunta en esta noticia.

Tampoco hemos de olvidar el hecho de que el festival, al fin y al cabo, es un programa de televisión y lo que busca es lograr la mayor cuota de audiencia posible. ¿Y qué busca la audiencia? Show, espectáculo, fuego... Y no lo niego, eso es el festival. Pero, ¿realmente es necesario el inglés para que sea una fiesta?

Los últimos años son un claro ejemplo de cómo esta tendencia está cambiando. Jamala ya nos demostró introduciendo el tártaro en su canción en el 2016. Pero el ejemplo más claro es el de Salvador Sobral. Con su tema, amar per los dois, consiguió cautivar a toda Europa. Todos buscan una fórmula perfecta para alzarse con la victoria: una letra pegadiza, en inglés para que se comprenda, ritmo, espectáculo... Pero Salvador nos demostró como al fin y al cabo lo que prevalece en la música es el sentimiento. El alma.

Por ello no creo que sea necesario el imponer una nueva norma que prohíba, siempre ha de prevalecer la libertad de expresión. Únicamente, lo que debería hacer cada país es sentarse, pensar, y valorar, que imagen de ellos quieren dar en Europa, porque tienen ante sí el mejor escaparate que se les puede presentar.

comentarios

1

Juan | 03-05-2018 23:14

Yo prefería que ganara otro, pero bueno... No lo hizo tan mal

2

Silvia | 03-05-2018 23:13

¡Merecidísima la victoria de Salvador!

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